ES UN BLOG DE POESÍA, QUE CONTIENE POEMAS DE JOSÉ MIGUEL TORRES Y DE OTROS AUTORES.

lunes, octubre 03, 2005

ACERCA DEL LIBRO LA VIDA ES VERSO

Entrego en este libro algunos poemas de variada motivación. Los hay en verso libre, pero en su mayoría son de métrica culta, prevaleciendo la forma del romance; me refiero a poemas hilvanados con versos octosílabos, con rima asonante en los versos pares y con los versos impares libres de rima. Aunque para algunos parezca un anacronismo, las formas clásicas de la poesía en español a través del tiempo han renacido y vuelto a renacer en distintas épocas, y continuarán haciéndolo.
Ejemplo de lo aseverado lo dan los cultores de este arte en el siglo de oro, luego las generaciones españolas de 1898, de 1927, y también los grandes poetas chilenos e hispanoamericanos de nuestra lengua. Tomemos como ejemplo a Pablo Neruda en su poema 20. Se trata de un poema escrito en verso alejandrino, de catorce sílabas, arromanzado, ésto es con rima asonantada en el verso par. Si separamos cada verso en sus dos hemistiquios de siete sílabas, podemos distinguir desde otra perspectiva la génesis de la creación poética del vate:

Ya no la quiero, es cierto,
pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor,
y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta
la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta
con haberla perdido.

Algo similar se observa al separar en sus hemistiquios los versos del poema 15:

Déjame que te hable
también con tu silencio
claro como una lámpara,
simple como un anillo.

Eres como la noche
callada y constelada.
Tu silencio es de estrella,
tan lejano y sencillo.

En ambos poemas se aprecia que los versos fueron creados como en un romance, aunque estrictamente hablando predomina el verso de siete sílabas sobre el de ocho, y la rima del verso alejandrino par original, con que se construyeron los poemas, se distancia ahora más, ya que aparece cada cuatro versos. Esto otorga una flexibilidad diferente al creador, porque dispone de tres versos libres de rima entre los versos rimados; aunque en esta nueva perspectiva se advierten también otras rimas aleatorias en algunos versos. Podría decirse que se trata de un cuasi romance o de una forma estrambótica de romance. El secreto de la perdurabilidad de esta poesía en el tiempo y en el gusto colectivo está, amén de la calidad del lenguaje e imágenes poéticas, en su métrica y rima. Estas dotan a los poemas de una cadencia que los hace intrínsecamente musicales, permitiéndoles entrar por el oído hasta el corazón del oyente; además los hace más fáciles de memorizar, de recitar y de musicalizar.
Ejemplos de poemas musicalizados existen muchos, puedo citar a Joan M. Serrat interpretando a Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti; a Violeta Parra interpretando sus poemas Gracias a la Vida y Volver a los Diecisiete; a Víctor Jara interpretando los poemas 15 y 20 de Neruda, etc.
En general, puedo decir que el romance es, a mi modo de ver, la quilla métrica en que navega el bajel del castellano por los mares del poema. Dejando de lado la metáfora, mi consejo a los aventureros que emprendan el viaje de la poesía, es que empiecen leyendo a los clásicos y a los que continuaron el desarrollo de la métrica culta en la poesía española. Adentraos en el soneto, el romance, el estrambote, la silva, la estancia, la seguidilla, el terceto, el serventesio, la octava real, la décima, etc. Y dejad que la música del poema os envuelva: es entonces cuando bajan los ángeles. Y ésto es igualmente válido para un poema en verso libre, ya que el buen verso libre también tiene ritmo y por lo tanto música, muchas veces solo acentual. El oído y el corazón del poeta y del lector podrán también escuchar la lira celeste en la aparente libertad de los versos.
Otro gran ejemplo de un poema clásico en métrica culta, esta vez en francés, es el poema El barco ebrio, de Rimbaud; construido en base a versos dodecasílabos, todos rimantes. Siendo Rimbaud uno de los más preclaros precursores del verso libre, se percibe en este poema como fue cimentada su genialidad poética, gracias a su extensa cultura anterior de la métrica clásica francesa. Este poema es también un precursor de las imágenes surrealistas en la lírica y en el arte en general.
Volviendo al tema particular de este libro, puedo añadir que he incluido dos ensayos: “El eterno mestizaje hispánico: Sinopsis genética de un ciudadano hispanoamericano”, que viene a ser un ensayo genealógico de un habitante de este continente, y que abarca conceptos genéticos, humanos y raciales aplicables a cualquier habitante de la tierra. Constituye también un homenaje a los pueblos originarios y a nuestra cultura que es mestiza, como lo es también la cultura de la humanidad toda, ya que el ser humano es por derivación, inevitable y afortunadamente: mestizo. “Acerca del barco borracho de Rimbaud” es un análisis del famoso poema que puede interesar a los estudiosos de la poesía.